Thursday, August 23, 2012

Un acercamiento a la tecnología de la tierra, su tradición y evolución


Si quisiéramos indagar en la historia de la construcción con tierra en el mundo deberíamos remontarnos 9000 años atrás para encontrarnos con las primeras viviendas que usaron este material, allá por medio oriente. En todas las grandes culturas antiguas y en todos los continentes  la tierra cruda ha sido utilizada para la construcción. Desde grandes edificios monumentales hasta la unidad básica de vivienda rural han sido erigidos con tierra cruda. 

Ciudadela de Bam, Irán
Revisando el contexto en el que estamos trabajando, una porción del Noroeste Argentino, encontramos que en todas las etapas de su historia constructiva, el barro, la piedra y la madera fueron  los recursos principales para la construcción de viviendas, iglesias y poblados. En las primeras  construcciones nómadas se utilizaban ramas y cañas como estructura, y  tierra y hojas como relleno para vivienda transitoria. Con el surgimiento y desarrollo de los asentamientos sedentarios se adoptó la  tierra y la piedra para las construcciones.  El barro fue utilizado como relleno interior del muro doble de piedra (cultura Tafí)  para luego ser empleado  en la fabricación de adobes y tapiales. Ya en el siglo XV, la región pasó a ser parte del imperio incaico, cuya influencia  en la construcción introdujo la mampostería de piedra canteada asentada con barro, los ángulos rectos en las habitaciones, y las ventanas trapezoidales. Con la colonización, la llegada de los españoles produjo grandes cambios en la vida política y social de los nativos y también en la cultura constructiva. La adopción y adaptación de los modelos europeos sumada a la expresión tecnológica y cultural de la mano de obra autóctona dejan su impronta  en dos unidades arquitectónicas fundamentales: la iglesia y la vivienda. La ya por nosotros conocida arquitectura religiosa del NOA  es la máxima expresión de la arquitectura de la época en esa región,  símbolo de la acción evangelizadora, punto de gran valor histórico y social, con su plaza-atrio que es punto de encuentro de la comunidad, y que aún hoy toma un papel central de la realidad del presente de estos pueblos. Las viviendas, con su espacio-patio o su galería, su fueguero, sus habitaciones que van modificándose en número según cómo va creciendo la familia, tienen patrones formales que son resultado de la asimilación de la arquitectura española con pautas de uso heredadas de las culturas originarias.
Ahora bien, estas  son cuestiones de las que hemos estado hablando desde principio de año. Pero sería bueno comenzar a  clarificar algunas otras en cuanto a la tecnología de la tierra. Es necesario  abandonar desde ya la idea común de que el adobe es todo lo que sea tierra para construcción. No todo es lo mismo y no da todo igual. Tradicionalmente se ha utilizado a la tierra para la construcción de distintas maneras que debemos conocer. También es preciso indagar en los avances que se han producido y cuál es la situación de la construcción en tierra en la actualidad. Coexisten en el tiempo los modos  ancestrales de construir con las nuevas tecnologías y las mejoras que se han desarrollado gracias a la investigación y al esfuerzo desde diversos ámbitos.
En nuestros días, casi un tercio de la humanidad habita en viviendas de tierra, y en las últimas décadas se ha renovado el interés por este material de construcción, ya sea por motivos de vivienda social, por razones de sustentabilidad y salubridad o por razones más banales como el gusto por “lo rústico”. Es que como material, la tierra tiene virtudes innegables. Por ejemplo,  desde el punto de vista del confort y la salud, la tierra cruda es naturalmente reguladora de la humedad de los ambientes por su capacidad de absorción, y tiene la capacidad de mantener el aire limpio, generando un clima sumamente agradable. Desde el punto de vista de la sustentabilidad, es un material que no es tóxico, su producción y transporte prácticamente no contamina, es reciclable y pude ser producido por quien va a ser uso de él. Por lo general, Se construye con los que el suelo brinda, y con lo que se consigue un entorno más o menos próximo, generando de esta forma relaciones a escala regional entre zonas con distintos recursos y climas, pero que forman parte de una misma región.
Pero  ya sabemos que el tema de la construcción con tierra no es recurrente en la mayoría de las facultades de arquitectura, y la información al respecto puede ser a veces un poco escurridiza, por eso va aquí una pequeña introducción
Sobre la variedad de técnicas
A modo de generalidad, los sistemas adoptados para la construcción con tierra cruda en determinado lugar manejan una estrecha relación con los recursos disponibles y con las características del clima. Es así como en las zonas más húmedas donde crece la caña, o donde la madera es abundante, el uso de técnicas como la quincha es mucho más extendida que en los climas más áridos donde, por el contrario, predominan las tapias, las muros de adobe y los techos planos de torta de barro. La forma de habitar el edificio, el valor estético al que se pretenda lograr, las necesidades climatológicas, etc. son otras de las variables a considerar. Por ejemplo, un muro de tapia tiene  una gran capacidad de absorber y retener calor, lo cual es propicio para climas con gran amplitud térmica, ya que acumula calor durante el día y lo libera palatinamente por la noche. Esta cualidad puede a demás complementarse con el sistema de calefacción natural conocido como muro trombe,  mediante el cual se forma una cámara de aire entre un muro con gran capacidad térmica con su superficie exterior (pintada de color oscuro) expuesta a la radiación solar y una superficie transparente, para atrapar el calor en la cámara y llevarlo mediante aberturas practicadas en el muro, al interior. Por otro lado, las paredes que llevan buenas cantidades de paja en su interior son excelentes aislantes.
Hay dos grandes grupos en los que podemos englobar a  estas técnicas: están los entramados, incluyendo aquí a los muros de cerramiento que necesitan  de una estructura que suele ser  de madera, y techos que pueden ser planos o con pendiente, con paja o con torta de barro; y los sistemas monolíticos, que pueden ser muros y bóvedas de mampuestos, tapias, o moldeado directo, que sería similar a moldear arcilla.
En todas ellas encontramos mezclas de barro y paja en distintas proporciones y con distintos agregados usados para mejorar algunas de sus propiedades, como la protección frente al agua (resinas vegetales, cal, cemento, compuestos asfálticos, aceite de linaza, grasa animal) o la resistencia a la fisura por secado (excremento animal), entre otras. Las proporciones de las mezclas, el largo de la paja varían según qué sistema se adopte.

El adobe es un ladrillo de barro crudo mezclado con paja trozada y otros aditivos que se coloca en un molde para brindarle forma y se deja secar al aire libre protegido de sol, del viento y de las lluvias. Sus dimensiones varían, pero por lo general son mayores que las del ladrillo cocido común. La mezcla de asiento es la misma que la usada para la fabricación de los adobes. Estos se suelen utilizar para levantar muros portantes y bóvedas.
 
Ruta del adobe, Catamarca
 La tapia es un muro que se realiza con una mezcla de tierra mucho más seca que la empleada para adobe. Se realiza con  un encofrado similar al que se usa para el hormigón colocando tierra en capas sucesivas que se van apisonando manualmente. Con la técnica del barro apisonado se pueden realizar también cúpulas (Universidad de Kassel, Alemania).

  
Los Tepes o Terrones son  porciones de suelo que se cortan y se utilizan como mampuestos directamente incluyendo el pasto que haya crecido, pero colocado las raíces hacia arriba y el pasto hacia abajo para evitar que siga creciendo. En España y Portugal fue corriente la utilización del terrón para terminaciones de terraplenes defensivos y taludes de caminos carreteros. En la zona andina se lo conoce como champa. Otra variante similar es el llamado cancagua, pero aquí el suelo se extrae de una cierta profundidad, donde ha sido compactado por miles de años y nunca ha sido removido. Tienen una consistencia muy dura y bastante peso.

Handel Guayasamin (Ecuador)
 De los sistemas de cerramientos entramados, el más conocido es la quincha. Su estructura se compone de elementos horizontales y verticales (comúnmente cañas) formando un enrejado que se rellena luego con una mezcla de barro con paja cubriendo toda la superficie del cerramiento. Hay infinidad de variantes de este sistema y la experiencia ha demostrado que es muy apropiado para zonas sísmicas.

Con armaduras similares a la de la quincha, pero con otros rellenos.  El sistema de bollos es usado en las llanuras argentinas. En vez de rellenarse con barro, se lo hace con paja embarrada. Otra  variante similar  es el sistema denominado chorizo, en el cual se utilizan elementos horizontales más finos (que pueden ser alambre, tientos de cuero, etc.) de los cuales  se cuelgan chorizos de paja amasada con barro. Esta técnica es muy utilizada en el sur.
El moldeado directo, cuyos orígenes pueden encontrarse en la época prehispánica y en las tradiciones africanas traídas al continente por los esclavos,  se trata del amasado de grandes porciones de barro plástico que se van apilando. Esta técnica es muy utilizada para la ornamentación de obras realizadas con otras técnicas, pero también se lo puede ver en varias zonas de la Pampa argentina o la Patagonia.

El impacto de lo ajeno
Con el paso del tiempo y el desarrollo e importación de otros materiales, sumado a que  los programas de las facultades eran los de Francia, se dejó de lado el conocimiento de la arquitectura tradicional de las provincias de nuestro país.  La construcción con recursos naturales perdió prestigio hasta el punto de ser considerada precaria y marginal, aun habiendo excelentes ejemplos de arquitectura en tierra  que demuestran lo falso de esta apreciación. Quienes tenían el conocimiento de las técnicas debieron “modernizarse”  y el saber popular comenzó a ser ocultado y a perderse. Menos aún existían  profesionales que conocieran las técnicas con que se habían construido gran parte de los edificios históricos de nuestro país. A causa de este vacío de conocimiento las intervenciones de restauración que se realizaron sobre ellos, si bien con buenas intenciones,  tuvieron consecuencias nefastas y llevaron a la destrucción y desaparición de importantes monumentos.
Pero no todo es oscuridad… A partir de la década del 70 el tema de la arquitectura de tierra comienza a ser considerada nuevamente y cobrar algo de valor. Actualmente existen en todo el mundo numerosos centros de investigación, ONG, organismos de gobierno, profesionales independientes, redes y comunidades e incluso empresas, que o bien promueven la investigación y el desarrollo de mejoras, o bien las efectúan ellos mismo. (El Criatic en la Universidad Nacional de Tucumán, Red PROTERRA en Iberoamérica, por mencionar algunos). Se han producido cambios e innovaciones, por lo general mediante la  estabilización con productos naturales o industriales y la compactación se ha logrado alterar las propiedades del material en cuanto a resistencias, durabilidad, texturas y acabados y modos productivos. Algunos de ellos son el bloque de tierra comprimida (BTC), la torta mejorada, el sistema LAMARS, el súper adobe, etc.




 
Centro Regional
de Investigación de Arquitectura de Tierra Cruda,
Criatic, en la Universidad Nacional de Tucumán
Técnicas: Tapial, bloques comprimidos de suelocemento
(btc) y bloques articulados de tierra
estabilizada, Sistema Lamars (batc), y mixto (quincha y entortado en algunas cubiertas) 

Finalmente, como toda técnica, la construcción con tierra tiene sus limitaciones y debemos conocer las reglas de su arte. Pero este está lejos de ser un motivo para desdeñar un saber que lleva miles de años de trayectoria, y que solamente en los últimos dos siglos de historia ha sido desprestigiado y relegado a la idea de que “con tierra solo se construyen ranchos pobres”. Esto suena, como mínimo, cuestionable, incluso más bien ridículo. No existen razones desde puntos de vista funcionales, técnicos, estéticos para que ni siquiera se los tenga consideración como sistemas constructivos validos o pertinentes. En todo caso cabrá preguntarse desde dónde se nos vienen las razones.  

Caro


Monday, August 20, 2012

Hacia una tecnologia Inclusiva


        
 
Estimados alumnos de Proyecto Arquitectónico , futuros arquitectos .

Me parece que es necesario hacer este comentario aclaratorio en relación al  tema que nos ocupa y ocupará en este cuatrimestre.
En esta nueva  etapa de la cátedra en Proyecto Urbano y Proyecto arquitectónico ,iniciada hace un par de años con Alejandro como adjunto , estamos asistiendo a una verdadera  refundación del nivel  .
La idea es recuperar en la última cursada de nuestra carrera el carácter virginal y exploratorio que les da identidad a los alumnos que se inician.
Es que no se trata de aplicar con mas o menos “oficio” lo adquirido en los años anteriores se trata de atreverse a imaginar y proponer este curso ya no como experiencia terminal sino como el inicio del camino de la profesión ,como un verdadero acto de fe  donde el descubrimiento se convierte en un bastión esencial.
Esta cualidad de atisbar el descubrimiento ,de proponer una  inesperada respuesta al cuasi inédito tema ha provocado en ustedes alumnos y arquitectos del por-venir un entusiasmo y una dedicacion apasionada que nos moviliza y nos exige a redoblar la apuesta pedagógica.


Pensar “una escuela de la tierra” en la ciudarcita de los Kilmes en los valles calchaquíes es un desafío simple , lisa y llanamente………….. impresionante .
Sabemos que la “inhabitualidad”  del tema , sumado a  lo peculiar del ámbito ,será  sin duda, un motivo de resistencia en el jury .( recuerden que en la nueva modalidad el jurado integrado por 3 arquitectos JTP , adjuntos o titulares ) no incluye a ningún docente de la propia cátedra .
Es por esta circunstancia que tenemos que tener muy claro cuales son los objetivos pedagógicos y cual es el cuerpo teórico que sustenta esta experiencia .
Lo primero es saber  que desde ya hace un lustro estamos proponiendo una concepción  federal de nuestra cátedra .
Así es que en la primera etapa trabajamos en todo el taller en  la arquitectura del paisaje .
Hemos realizado experiencias en ámbitos tan extremos como la cordillera de los Andes , la selva misionera , los glaciares del ventisquero en Calafate , la pampa húmeda en Azul, la ribera del Paraná en Rosario .
Estas experiencias han sido absolutamente enriquecedoras y nos han ampliado la visión y la comprensión de tantas culturas regionales que no son Puerto Madero.


A la luz de esta experiencia nos resulta casi  incomprensible y de una porteñidad teñida de absolutismo que la grandísima mayoría de  los temas de los talleres de arquitectura de nuestra facultad se circunscriban  a la ciudad de Buenos Aires y sus suburbios .
Tal vez una  rémora del centralismo heredado de los imperios colonialistas .
Hay un tema donde  Baglietto canta “multiplicar es la tarea”  se me ocurre que lo puedo parafrasear diciendo ( ya no cantando porque para ese menester soy desastroso) “descentralizar es la tarea”.
Y si tenemos la plena convicción de que esa es la tarea …la escuela de la tierra en la ciudarcita de los Kilmes se convertirá  en una experiencia de gran potencial y crecimiento para todos y cuando digo todos no me refiero a cada uno de nosotros sumados algebraicamente sino al taller integrado como un gran cuerpo cuasi mágico donde es posible esta experiencia colectiva.
Hay muchas cuestiones esenciales en juego:
Captar el vasto concepto de territorio y de ámbito paisajistico cultural .
Interpretar y valorar las culturas tectónicas regionales , las tradiciones constructivas ancestrales , sin caer en el folkllorismo fácil , en la caricaturesca copia .
Plantear una materialidad que, basada en la experiencia constructiva  previa, replantee el tema casi como una cuestión lúdica que permita habilitar nuevas expresiones no habituales
Atreverse a proponer un marco de espacialidad moderna donde el material se resignifica y cobra una dimensión y vigencia  inesperada.
Comprender que el ámbito es en si la natural cantera de materiales.
 ( tan opuesta a la idea del material de la industria que se pide por teléfono previa consulta de sus especificaciones técnicas en internet ) y cuando me refiero a la cantera natural  también incluyo la veta de aquellos materiales  “scrap”  que son desecho de industrias fuertes de la zona como lo es la industria petrolera de noroeste argentino .


En síntesis animarse a ejercitar un CONTEXTUALISMO REGIONAL CRITICO .  (epígrafe que utilizó  arquitecto y crítico Berto Gonzalez Montaner  cuando la publicación de mi Obra TAPAUS )
Esta adjetivación de crítico es fundamental porque implica no conformarse con la mera aplicación de la técnica tradicional  y menos aún aceptar que la mímesis con lo preexistente es la única y mejor manera de relacionarse con el lugar .
Acaso es posible imaginar una tecnología de punta que recurre a los materiales propios de los valles calchaquíes  , que optimiza  renueva y repropone experiencias tectónicas  basadas en las tradiciones constructivas y que no se conforma en términos de impronta volumétrica con la relación formal de camouflage?? . Una tecnología de punta donde no es necesario pintar con pigmentos foráneos las superficies ya que las mismas son de los colores de los materiales del ámbito y por consiguiente podemos hablar del Color local inalterable ….??




Viajando este sábado de Mendoza a Buenos Aires con el arquitecto Alberto Petrina
( compartiendo de pura casualidad ,   vuelo y asiento, en fila de emergencia) surgió el tema y el me dijo una frase que me pareció muy atinada ……… “El ladrillo no paga Royalty”
Así pude comprender que la tecnología de punta  entendida como  un mecano prearmado , adaptable a todo tipo de terrenos al punto que (transporte en helicópteros mediante ) puede asimilarse  a los sitios mas inhóspitos es una cruel y burda imposición vaciada de contenido  .
Vamos  por una verdadera  tecnologia de punta, inclusiva,regional y propia .
Una  tecnología que al nutrirse de las maneras y los materiales del lugar  saca natural patente de Pertinente .
Una tecnología de avanzada donde es posible  fusionar  adobe , pirca , caña y caños petroleros Schedule en un lenguaje que aporte a la consolidación de una cierta arquitectura argentina del noroeste .
Salud
Marcelo


Tuesday, August 14, 2012

PASANTIA DE INVESTIGACIÓN CON CREDITO ACADEMICO

Estimados tenemos el agrado de convocarlos a participar del proyecto de investigación PRÁCTICAS PROFESIONALES EN EL HÁBITAT POPULAR, como continuidad del voluntariado CONSTRUIR DESDE AQUÍ, ambos gestados desde espacios de la cátedra vinculados a otros espacios académicos y a organizaciones territoriales.


















La inscripción cierra este viernes en Secretaría Académica (Pasantías) en la PB del Pabellón 3. Agradecemos enviar correo a construirdesdeaqui@gmail.com, para garantizar que la inscripción se realice correctamente. El proyecto acredita como materia electiva.

PRACTICAS PROFESIONALES EN EL HABITAT POPULAR

Director: Arq. Mariano Bascans. Co-Directores: Arq. María Paula Petrilli – Arq. Juan Pablo Petrilli – Arq. Blanca Litwin

Se plantea como uno de los objetivos reconocer la estructura de producción y ocupación del hábitat del GBA, verificando que ciertas matrices de categorización y análisis establecidos desde el campo disciplinar se constituyen en obstáculos para su comprensión. Arq. Miguel Petrilli

PyH-32 – Proyecto de Investigación y Articulación entre las Prácticas Proyectuales-Profesionales y el Hábitat Popular. Secretaría de Investigación FADU/UBA.

El presente proyecto fue desarrollado por el Arq. Miguel Petrilli, quien nos honró con la posibilidad de continuar su trabajo, se desarrolla en el marco de la Secretaría de Investigación de la FADU/UBA, permitiendo a los alumnos participar del equipo de investigación y de esta forma acreditar materias electivas.

El proyecto trabaja en la compilación y sistematización de experiencias que proponen modelos alternativos de desarrollo profesional con relación al hábitat popular. La naturalización del rol del arquitecto niega la posibilidad de establecer una reflexión crítica sobre el sentido de lo que estudiamos y el medio en el que se desarrolla.

Adentrarnos en el conocimiento y poner a disposición del conjunto de la comunidad universitaria las distintas experiencias de relación entre las prácticas profesionales y el hábitat popular es el aporte de este proyecto a la incorporación en la enseñanza curricular de una visión amplia de nuestra profesión centrada en las necesidades de la comunidad.

Este segundo cuatrimestre de 2012 trabajaremos sobre el relevamiento, documentación y sistematización de diversas experiencias de trabajo con relación al hábitat popular en el ámbito del Área Metropolitana de Buenos Aires. Para más información puede consultarse www.construirdesdeaqui.blogspot.com

COMO INSCRIBIRSE







Quienes estén interesados deben inscribirse en Secretaría Académica (Pabellón 3 – Planta Baja) de lunes a viernes de 11 a 17 hs hasta el 17 de agosto inclusive, presentando dos copias del formularios de inscripción (www.fadu.uba.ar/investigacion/pas_index.html?), agregar 2 fotos 4x4, Curriculum Vitae y Foja Académica (del Siu-Guaranì). Todo debe estar firmado, con aclaración y número de DNI. Cualquier dificultad enviar correo a construirdesdeaqui@gmail.com