Monday, April 30, 2012

Los Unicos, los Quilmes y la Casa de Austria...

En la última primavera nos juntamos a cenar con unos cuantos amigos en la casa de mi cuñada, y coincidentemente yo estaba ya finalizando una obra de unos cuantos metros cuadrados en Pilar que me llevo dos años de dura pero reconfortante tarea, por supuesto y como de costumbre, reconfortante no por los suculentos dividendos que me dejo (¿?), sino por haber podido hacer mi arquitectura una vez más, reincidiendo en la firme intención de expresar mi interés por la búsqueda de una arquitectura propia, personal e inspirada en nuestra compleja, contradictoria pero subyugante cultura nacional. Al menos es lo que intento.
Mientras charlábamos de cualquier tema entre todos, Nicolás Cabré, que apenas me conocía ya que se había incorporado al grupete desde hacía algunos pocos meses, creo por gentileza más que por interés real me preguntó: -- ¿Con que estilo haces tus casas?  Estilo francés?  Trate de no entrar en detalles con explicaciones complejas justificando que es lo que hago, y le respondí:  -- No, en realidad no, es difícil de clasificar o ponerle un rotulo. Lo que hago son casas criollas. A lo que respondió con cierta suficiencia espetándome un ---Ahh,… casas de campo… como quien hubiese dicho, …Ahh…es ajo y perejil
Mi pensamiento y mi tarea de años acababan de ser reducidos a la nada misma con un poder de síntesis envidiable.  
                               


En ese momento me percate que no tenía el menor sentido intentar siquiera esbozar un atisbo de explicación. Por más sencillo que fuera, me obligaba a hablar por lo menos de la historia de mi infancia, de mi reconocimiento incondicional por la cultura de los pueblos originarios, y de la tremenda acción colonizadora y evangelizadora de la Casa de Austria, gobernante del reino de España e Indias, y de qué forma se creó un nuevo mundo a partir del mestizaje entre ambas civilizaciones en nuestro continente…                                                         
Preferí dejar estas complejas cuestiones para un ámbito más adecuado, dudo que a Nicolás le hubiese interesado mi explicación, así que me serví una copa de un amable vino y a otra cosa. Cuando nombro, cada tanto, la Casa de Austria, tengo la sensación que para muchos estoy por recomendar un club austriaco donde sirven buenas comidas típicas y fresca cerveza tirada. No estaría mal, pero es bastante más que eso.



La Casa de Austria, también conocida como dinastía de los Habsburgo, ha reinado en la monarquía hispánica durante los  siglos XVI y XVII, momentos en los que se estaban colonizando entre otros, nuestros Valles Calchaquíes, culminando con el extrañamiento de los belicosos Quilmes reubicándolos en un llano de las húmedas  costas de Buenos Aires. Todo esto transcurría mientras en Europa, Londres se incendiaba y Borromini terminaba sus días.
                                                                                                                                          



De más esta recordar que solamente estamos poniendo en valor ciertos hechos históricos que han producido modificaciones sustanciales en nuestra composición cultural, aceptándolos como tales sin  juzgarlos, y con una mirada de optimismo, revalorizando las consecuencias del mestizaje y simbiosis en este periodo hispano-indígena de coexistencia.   
  





Los Reyes Católicos Fernando e Isabel, que bien conocemos a raíz del descubrimiento de América,  habían ya cosechado con la conquista del nuevo mundo, un territorio inconmensurable que se sumaba a los territorios que se habían heredado como consecuencia de varias incorporaciones de otras casas monárquicas europeas al Imperio Español. Sus dominios iban desde Filipinas hasta México y desde los Países Bajos hasta el estrecho de Magallanes. Se decía que en él nunca se ponía el sol, y de hecho, fue el mayor imperio de todos los tiempos. Tuvo como punto de partida su vinculación al  Sacro Imperio Romano Germánico, fundado por Carlomagno, quien lo transformo en  la institución clave de la comunidad de naciones cristianas.
La expansión del Imperio Español en Europa deviene del nombramiento del Rey Carlos I de España, nieto de Isabel  la Católica, como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico consagrándolo con el nombre de Carlos V. A él y a sus sucesores en los dos siglos siguientes les atribuimos las incursiones en América, donde tanto en la arquitectura como en las demás  artes,  especialmente con la intervención de la Compañía de Jesús con su titánica obra transformadora, aparecen infinidad de elementos que tienen que ver con  motivos iconográficos tanto alemanes  como españoles, incluyendo el barroco alemán difundido por los padres jesuitas expresándose en la imaginería, la música, la pintura y la arquitectura de las Misiones, con el ingrediente del carácter especial que le aporto la mano de obra local.         






De la estrecha convivencia entre sus culturas en el reinado, España adopta, entre otras cosas, un símbolo de origen históricamente germánico  utilizado durante varios siglos por ellos, el Águila Bicéfala, símbolo que ahora iría a representar a la Corona Española como estandarte y sello inconfundible en todas sus iglesias, sus fortificaciones, sus navíos, sus puentes, sus cañones, su armamento, y en toda obra relevante de sus dominios en el mundo.  En el cuaderno IV de Documentos de Arte Argentino publicado por la Academia Nacional de Bellas Artes en 1940, encontramos en la iglesia de La Merced, cerca de Cafayate en los Valles Calchaquíes, un candelero de metal blanco de factura indudablemente local, que ostenta el águila bicéfala de la Casa de Austria.  Fue un diseño iconográfico muy utilizado hasta en elementos de uso cotidiano, como en el caso de una bocallave de un baúl vallisto. 





Este destaque de un tema tan puntual, es para comenzar a comprender de cuantos fragmentos culturales tan diversos estamos conformados, y además  una buena excusa para  sumergirnos y conocer las artes de los valles.
“De encomiendas nacieron Cachi y Molinos. De una Misión Jesuítica, San Carlos; a partir de una hacienda, Seclantás  y por fundación formal, Cafayate. Otros poblados se han formado por una capilla como Angastaco, o manteniendo viejos asentamientos Calchaquíes como La Paya o Luracatao.”

















En este contexto bajo el reinado de Carlos I Rey de España y de Indias, y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, es que se funda  EL BARCO, la primera ciudad hispana en el actual territorio argentino.
Se instala a unos 40 km de la actual San Miguel de Tucumán en 1550, en 1551 se la traslada a los Valles Calchaquíes en donde está hoy en pueblo de San Carlos, y de allí se refunda nuevamente en territorios de la actual Santiago del Estero, siendo así la única ciudad de aquellos días que perdura después de un último traslado, nombrándola Santiago del Estero del Nuevo Maestrazgo. La Casa de Austria de Madrid deja de reinar en la corona española en 1700, con Felipe V, desapareciendo el águila bicéfala como símbolo del Imperio Español ya en decadencia, pero continua siendo un símbolo de poderío en la rama de La Casa de Austria en Viena, hasta principios del siglo XX. Con posterioridad aparecería representada en diferentes circunstancias, hasta inclusive y aunque parezca una paradoja del destino, en la etiqueta de la cerveza Quilmes Imperial fabricada doscientos años mas tarde, en aquel llano húmedo en las costas de Buenos Aires donde fueron reducidos los bravíos indios Quilmes de los Valles Calchaquíes… 





A esta altura de la explicación, Nicolás Cabré ya se hubiese ahorcado con el cable de su Blackberry…


...el adobe. La tierra y el agua, los soles y las piedras, sus pigmentos, las posibilidades del "terruño" que originaron un desarrollo humano de cientos de miles con su arquitectura y sus artes, las de los antiguos, fueron los mismos elementos que les permitieron a los españoles a asentarse reinventando su propia cultura, para que mas tarde sus hijos, los criollos, pudieran aquerenciarse...


Alejandro Falabella


















Monday, April 16, 2012

Entrega lunes 23-4

 No solo poner en valor sitios arqueológicos como base fundamental  del trabajo sino reconocer rastros- rasgos de nuestros antepasados teniendo una visión propi a y crítica sobre un lugar específico,  que, quizás, muchos de nosotros no teníamos la menor idea de su existencia o que jamás pensamos revalorizarlo como base y fuente de nuestra cultura.
Pero que mejor lugar para discutir estos temas y ponerlos en valor que la Universidad, claustro natural de debate constante  sobre consideraciones, entre otras cosas, que la revaloración del patrimonio cultural. No creo que desde ese punto de vista le demos la trascendencia que debiera tener.
Celebrar la génesis – de nuestras culturas es el retoño metafísico que vuelve a brotar en la consideración de la historia y que hace que se opine absolutamente que en el principio de todas las cosas está lo más valioso y esencial.
Ya llegamos a la instancia posterior al arquitecto-investigador que busca , reconoce o empieza a reconocer el profundo legado cultural que nos dejaron pueblos prehispánicos o precolombinos, dándole un sentido indispensable al contenido de esa búsqueda. La búsqueda utilizando al arte como medio, aplicándole la razón y la intuición.
 Todo esto, es  nuestro aporte a la búsqueda y  construcción de nuestra identidad, como cultura .  Investigando  la historia es nuestra manera de reconocer nuestro acervo cultural y ponerlo de manifiesto, porque entendemos que ahí están nuestras raíces, lo que somos como país , republica, como nación.
 Los restos arqueológicos son testigos mudos que debemos saber interpretar , trasciende los limites del tiempo, transmiten el significado del lugar.
  El fin de todo esto es encontrar un lenguaje propio. Lo lógico seria tener un lenguaje personal pero afectado por el reconocimiento de la cultura del sitio  y sus circunstancias particulares en su espacio de lugar y tiempo.
 Ya todos empezaron a hacer su aporte y su reconocimiento de las piezas, partes, fragmentos mas valiosos y ponerlos en evidencia (Aunque todavía no este cerrada esta etapa).
Ahora vamos a entrar en la etapa de Arquitectos –Artistas donde cada uno con los fragmentos y condensando las cualidades estéticas determinadas, extraerán imágenes que consideren significativas de ese lugar, yendo siempre de lo particular a lo general.
Lámina 1_ En una hoja de 1m x 1m (o cualquier semejanza a esta medida, pero siempre siendo un cuadrado). En esa lamina compositiva es donde trataremos de plasmar un todo surgido de la vinculacion de dichos fragmentos utilizando nuestro oficio, nuestro ojo y nuestra mano.
En esta lámina se debe tamizar los elementos mas trascendentales de la cultura Kilmes que exprese ( arquitectos –buscadores) , reconozca espacios, ponga en evidencia climas, colores, texturas y todo lo representativo del lugar, además de plantas, elementos iconográficos de la zona y todos los elementos relevados, etc. Cada uno sabrá cuales son los elementos mas significativos que deben representar en la lámina tratando de agudizar nuestra sensibilidad de artistas para componer.
No debe ser un collage donde se superpongan figuras, pero si esas figuras deben estar en armonía con el todo.
El lunes se entrega esta lámina y según los casos, en paralelo los que no terminaron la lámina búsqueda no dejarla, ni abandonarla. Esto es un ejercicio que debemos hacer muy rápido, como ejercicio corto para después empezar la lámina 2
Lámina 2-  llevaremos a un plano (2 dimensiones) con líneas solamente la lámina de composición que entregaremos el lunes con la idea de “arquitecturizar” los  elementos figurativos y como en una operación cubista donde se representan todas las partes de un objeto en un mismo plano. Pero eso lo dejamos para mas adelante.
Pablo

Plano de Relevamiento de las Ruinas

Les adjuntamos el plano general de relevamiento de las Ruinas de los Quilmes, que incluye la ubicación de los antiguos asentamientos, fortalezas, cementerios, etc, así también como de algunos elementos actuales.
Su estudio es fundamental para una mejor comprensión de la topografía del lugar y de la ubicación de los asentamientos y distintos usos y elementos, tanto en las laderas como en los valles.
La mirada del arquitecto les debe permitir extraer conclusiones que seguramente luego transformarán en condicionantes y puntos clave en los distintos diseños.
Decodificar el lugar. De eso se trata.
Carlos


PD: se agradece a Estefanía Davel y Agustina García Albarido, que gentil y voluntariamente "donaron" el material scaneado...

Thursday, April 12, 2012

Primeras aproximaciones a los Kilmes

A continuación se subieron los trabajos con los primeros acercamientos a la cultura de los Kilmes en los que se empieza a ver ese compromiso para con las fuerzas culturales propias del pueblo y del sitio elegido.
En la búsqueda continua en la que nos hemos embarcado se van encontrando y rescatando fragmentos a partir de los cuales, con la profundización del conocimiento del tema en estudio, se va pudiendo reconstituir el acervo cultural de los asentamientos prehispánicos de esta región del noroeste argentino.
Hay mucho por conocer aun y mucho por aprender.
El objetivo final es aprehender esta cultura precolombina, a veces golpeada y por momentos perdida en la historia: es nuestra. Nos pertenece. Nos perteneció siempre, aún cuando la ignorábamos.
Esta conciencia de pertenencia y la voluntad de respetarla son condicionantes de diseño fundamentales. A mayor conocimiento, mayor profundidad y pertinencia de vínculo podremos alcanzar entre nuestros diseños, el sitio y los Kilmes.
A por ello!!!
Carlos


CERQUEIRO - ORTIZ


PASCUAL - ROJEK MORICEAU



GONDAR - MILETI